Si te manifiestas a favor del confinamiento total pasas a la condición de experto, como Fernando Simón

>> Con el coronavirus todo el mundo es sospechoso mientras no se demuestre lo contrario.

Si te manifiestas a favor del confinamiento total pasas a la condición de experto, como Fernando Simón

El licenciado Simón, experto por la gracia de Pedro Trolas y el filósofo Illa.

Como se ha podido comprobar por la acelerada carrera de la señora de Pedro Trolas, doña Begoña, y la del propio presidente, es francamente fácil alcanzar una categoría académica de relevancia gracias a la nueva forma de hacer política. Por ejemplo, falsificando una tesis doctoral puedes llegar a presidir el Gobierno y siendo la señora de… puedes ser ministra, enfermedad que padece la señora de Pablo Iglesias, doña Irene, o vicecatedrática como en el caso de doña Begoña.

Es por ello que alcanzar la categoría de experto en pandemias está realmente asequible esta temporada. Con que digas que eres partidario del confinamiento total de la población por el coronavirus, inmediatamente pasas a esa condición que tiene el portatrolas del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón.

Se han echado en fijar en que si la gente no se relaciona no se transmiten fluidos y han llegado a la conclusión de que lo mejor es que cada cual esté en su domicilio como un ladrón está en la celda de una prisión. Confinamiento no es más que un sinónimo eufemístico que utilizan los expertos con la finalidad de que las personas no se den cuenta de que en realidad se les limita su libertad, pese a que hagan las cosas como ordena la autoridad: mantener la distancia física, usar mascarillas y no chupar los alimentos ajenos.

Como hay algunos que se saltan esas reglas a la torera, los expertos y autoridades se han decidido por confinar a todos porque de ese modo aciertan. “Si metemos a todos en su casa, es verdad que estaremos fastidiando a los que, a diferencia de nosotros, se tienen que ganar la vida a diario porque no les cae una paga pública de lo alto del presupuesto, pero no nos podrán negar que hemos recluido a todos los que delinquen”.

Aunque este sistema coincide con el staliniano “todo el mundo es sospechoso mientras no se demuestre lo contrario”, cuenta con el apoyo de la España de la gorra, esa que considera que demostrar eficiencia exige prohibir algo.