La Universidad no protesta, luego convertir en catedrática a Begoña Gómez por razón de matrimonio está bien visto

>> El ascenso por ser la señora de..., también parerce complacer al feminismo.

La Universidad no protesta, luego convertir en catedrática a Begoña Gómez por razón de matrimonio está bien visto

Doña Begoña junto al autor de su cátedra, vestidos de trapillo.

Pedro Trolas pasará a la historia como el pacificador. Pocos protestaron por su falso doctorado, que igual sigue siendo legal. Ahora ha logrado que la Universidad -ya saben, los de la imaginación al poder, prohibido prohibir, arderéis como en el 36…- guarda silencio ante el nombramiento de su señora, doña Begoña, como catedrática con el mismo currículo que mi perrito “Antoñito”. Los de TVE no se pone de amarillo o negro, como con Rajoy. Los sindicatos están confinados y muy tranquilos pese a que las cifras de desempleo se han duplicado. Los que querían tanto a los inmigrantes en época del anterior Gobierno, andan muy recatados en sus expresiones sobre la política de hacinamiento que sigue el Ejecutivo de Pedro Trolas… España está pacificada gracias al PSOE, sobre todo después de su acuerdo con los de ETA.

El feminismo de esas señoras que parecen y se expresan con tanta energía como la de un carretero al que se le ha ido de paso una mula, parecen ser las más beneficiadas con estas formas de ganarse un puesto para el que se carece de preparación por ser la señora de…, del presidente del Gobierno en este caso. Parece una competencia matrimonial de a ver quién progresa más con menos formación, prueba atlética en la que también está Pablo Iglesias -inculto por debajo de la media- y su señora, doña Irene.

En fin, que la sociedad española está muy sosegada, en plan silencio de los corderos, mientras se conforma una oligarquía adscrita al presupuesto. Este clientelismo que se paga con el esfuerzo de los españoles en forma de tributaciones fiscales tampoco es explícitamente criticado por ninuguna organización política, quizá por el interés de utilizarla cuando sean ellos los que manden, si es que eso ocurre en la presente generación. El prestigioso Tezanos dice que no.