La primera manifestación de protesta por las medidas anticoronavirus se convoca contra Ayuso, por casualidad

>> Los manifestantes -todos apolíticos- saludaban con el puño cerrado, símbolo internacional de paz.

La primera manifestación de protesta por las medidas anticoronavirus se convoca contra Ayuso, por casualidad

La consigna es la consigna, y hay quien la sigue y difunde con mucho afán. (pixabay)

Ayer tuvo lugar en Madrid la primera manifestación contra las medidas adoptadas para intentar paliar la expasión del coronavirus. Se convocó, casualmente, contra Díaz Ayuso, y todos los participantes eran demócratas apolíticos que saludaban jovialmente con el puño cerrado, que como se sabe es el símbolo internacional de paz.

Es verdad que habían ocurrido anteriormente otras manifestaciones, pero fueron las fascistas del barrio de Salamanca que estaban dirigidas injustamente contra Pedro Sánchez -con lo bien que lo está haciendo- y otra de los “negacionistas” actuales en la que no participó el propio Sánchez que inicialmente era también negacionista con su ministro de Sanidad, señor Illa, y el guapo experto Fernando Simón.

El intrínguilis de la manifestación, que se ha convocado sin necesidad de que muera un perro, lo explicó para la televisión una individua que se identificó como profesora de instituto. Dijo que para ir a trabajar al suyo tenía que atravesar dos barrios, uno en cuarentena y otro que no, lo que le parecía inexplicable. Quizá, por influencia del alumnado adolescente, su facultad comprensiva se haya deteriorado, pero es fácil de entender: se puede salir del confinamiento para trabajar, ir al supermercado y la farmacia, como en la época del Estado de Alarma tan brillantemente decretado por Sánchez. Entonces el área de confinamiento era la propia vivienda, ahora es el barrio, pero reza lo mismo, salvo lo de la farmacia y el supermercado porque lo tienes en la calle de al lado.

En fin, si el concepto se le sigue atragantando a la profesora de instituto los padres, más que por el coronavirus, deberían estar preocupados porque sus hijos sean conque educados por esta clase de docentes con fallos de suministro en las luces que iluminan su capacidad lógica.