El Guerra tenía razón al decir que a España no la iba a reconocer ni la madre que la parió: ahora el PSOE da pésames a los asesinos

>> Los "barones" socialistas andan llorando por las esquinas en memoria de Igor o quizá Aigor.

El Guerra tenía razón al decir que a España no la iba a reconocer ni la madre que la parió: ahora el PSOE da pésames a los asesinos

Cónclave de los sentidos amiguitos de ETA.

Alfonso Guerra es un político fuera de serie. Ya dijo que después de su paso por la vicepresidencia del Gobierno de Felipe González a España no la iba a “reconocer ni la madre que la parió”. Y así es. Ahora los del PSOE dan el pésame a los asesinos de ETA en vez de atender a las víctimas, que son muchos miles además de los muertos por tiro en la nuca o bomba.

Los de ETA, como todo el mundo sabe, son personas abolutamente reconocibles por la policía, la Guardia Civil, los servicios secretos, su puta madre y alguno de sus cien mil padres. En concordancia con su ideología, que no es fascista, como errónea e interesada intención decía el socialista Txiki Benegas, sino comunista -lo demuestra que saludan como los del PSOE, puño en alto, y que cantan, también como el PSOE, la Internacional-, se llaman a sí mismos “gudaris”, debe ser porque matan al descuido como a Calvo Sotelo, por la espalda y de disparos en la nuca.

Esto, por lo visto, emociona mucho a los llamados “barones” socialistas, que después de escuchar el plañidero pésame de Pedro Trolas al senador de Bildu (ETA) aún no han abierto su habital bocaza. Deben estar llorando por las esquinas recordando al asesino Igor -Aigor, en la película del Pequeño Frankenstein-, y diciendo por las tarbernas periodísticas, es decir, llamando a los líderes de opinión, para asegurales que ellos no están de acuerdo con lo de su máximo jefazo nazionalsocialista.

Cuando terminen este periodo de personal confinamiento sentimental, soltarán alguna frasecita para exculparse de semejante afrenta a los asesinados, entre ellos algunos propiamente socialistas, y el periodismo pensante, o sea, el tertulianés a sueldo, lo destacará como un gesto de independencia. Pero ninguno, o sea, políticos o tertulianos, se dejarán ver demasiado no vayan a peder la pensión alimenticia.