España está en deuda con Pedro Trolas por no haberle hecho caso con el coronavirus

>> Espera que se le pague con votos en las próximas elecciones generales.

España está en deuda con Pedro Trolas por no haberle hecho caso con el coronavirus

Cónclave de los sentidos amiguitos de ETA.

Pedro Trolas salió el otro día a un medio de comunicación leal con él, para decir que la culpa del exponencial crecimiento de los casos de coronavirus la tiene la gente por no seguir las directirces preventivas emanadas del Gobinero. O sea, que los españoles son tontos y no se dejan guiar por el preclaro entedimiento de don Pedro. Aunque no detalló si se refería a cuando recomendaba no utilizar mascarillas o cuando animó, a principios de verano, a los españoles a salir de vacaciones, acudir a los bares y tiendas y gastar para recuperar la economía.

Así, los españoles, las españolas y los españolos -dicho en el lenguaje inclusivo que recomienda la culta Carmen Calvo o Calva- tienen una deuda con el presidente, que él espera se pague en nutritivos votos en las próximas elecciones generales, para permitir acabar su obra, que viene a ser la que hacía aquel anciano que iba cargado de cables y alguien le deseo que Dios le ayudase: “como me ayude acabo con Telefónica”, dijo humildemente el hombre. Trolas, de seguir así, va a terminar con el paro y el déficit de la Seguridad Social a base de la desaparición de los titulares por esta enfermedad que tan acertadamente están descontrolando el Gobierno y las comunidades autónomas.

Total, que como siempre, para el PSOE y el progresismo en general, la culpa la tiene cualquiera menos ellos, que son los responsables y cobran un sueldo por eso. Deben pensar que son como quería el Duque de Ahumada para la Guardia Civil: con su sola presencia se habrá resuelto el problema que hubiera. Pues no. Hay que tomar determinaciones, asesorarse por alguien que no sea Fernando Simón y el filósofo Illa y establecer las medidas y medios necesarios.

Como en esta nueva ola empiecen a caer sanitarios como en la anterior, la cosa va ser de ponerse serios. Si todavía ni se ha resuelto la protección de médicos, enfermeros y auxiliares, sólo nos quedará discutir el grado de incompetencia que representa eso. Si vivimos.