A 63 millones de dólares el destierro, mientras el PSOE gobierna habiendo timado 800 millones de euros

>> Podemos también recibió regalos de Irán, Venezuela, Ecuador, y Cuba, y no se marchan.

A 63 millones de dólares el destierro, mientras el PSOE gobierna habiendo timado 800 millones de euros

Estos dos también practican a dúo la mentira. Qué gran ejemplo para sus hijos. (wikipedia)

A los reyes españoles el destierro les ha salido siempre barato, quizá por eso se han tenido que marchar. El Rey Juan Carlos se va por haber recibido un regalo de 63 millones de dólares de los árabes, mientras gobierna España el PSOE que timó sólo en Andalucía 800 millones de euros, después de otros trinques de la época de Felipe González. Y sus socios de Podemos, que han recibido “regalos” de Irán, Venezuela, Ecuador y Cuba no se marchan porque el hecho de ser de izquierdas incluye el perdón de todo exceso, desde meter la mano en la caja a pertenecer a una banda terrorista.

La cuestión grave es que un árabe saudita te haga un regalo dinerario como acostumbra. Ganan dinero durmiendo. Lo razonable es que te lo regale una democracia como Irán -quizá porque no es árabe-, o los sátrapas de hispanoamérica. Eso debe ser entendible y aplaudido el día en que se va a votar. Lo normal es pactar con terroristas para que se abstengan y puedas gobernar, para que luego digan que la abstención no tiene valor. Lo perseguible es obtener grandes contratos para empresas españolas, y que además los que van a pagar te regalen un jamón.

Lo fetén es frecuentar puticlubes y pagar con el dinero del ciudadano trabajador, y si da de más, gastarlo en sustancias de la risa. Eso es lo que hace dignos a los hombres de izquierda sin que el feminismo que padece misandria abra su boca prostestona. Lo poco honorable es gastarte el dinero que te han regalado unos tíos que son muy ricos en chorbas de cierto nivel, aunque acaben demostrando que son meras comadres vocingleras de patio de vecindad.

Total que el Rey va a terminar como su abuelo Alfonso XIII y su tatarabuela Isabel II, viviendo en el extranjero para mayor satisfacción de una reata de bípedos que andan en su afán: fastidiar la convivencia, los valores de una sociedad saludable y los medios de vida de la familia, esa institución repugnante para su ideología. Se trata de conformar el teatro en el que luego imponer el autoritarismo soviético, que siempre empieza por normalizar la mentira.