Explicamos por qué los “diputaos” y las “diputás” hicieron y mantienen la ley que permite la okupación

>> Se trata de la solidaridad que hay que tener con las propiedades de los demás.

Explicamos por qué los “diputaos” y las “diputás” hicieron y mantienen la ley que permite la okupación

El legislador contemporáneo español le tiene mucho afecto a los limpios «okupas». (wikimedia)

Los “diputaos” y las “diputás”, según colorística y folclórica expresión de la portatrolas del Gobierno, señora Montero, hicieron la ley que permite la “okupación” de tu domicilio por altas razones que se le escapan al general del pueblo, tan necesitado de guías, y que son sólo comprensibles para inteligencias superiores, pese a lo cual EL TROLEDIARIO se dispone a explicarlas para el general conocimiento y correcto entendimiento.

Para empezar, los 350 “diputaos” y “diputás” que conforman el Congreso de la Carrera de San Jerónimo -vía que próximamente pasará a llamarse Carrera del camarada Jerónimo- tienen gran preocupación porque los españoles e inmigrantes puedan contar con una vivienda, siempre que no sea la suya -no la de los inmigrantes, que no la tienen, sino la de los propios diputados-. Lo que explica que Pablo Iglesias y su señora, doña Irene, hayan establecido un puesto en la vía pública con miembros de las fuerzas de seguriddad que impiden cualquier intento de “okupación” de su modesta vivienda y al mismo tiempo conculcan un derecho constitucional y humano, la libre circulación de los ciudadanos por las calles, aunque en ella viva Pablo Iglesias y su señora, doña Irene.

Que los “diputaos” y las “diputás” prefieran que se «okupen» casas habitadas en vez de obligar al Gobiero a construir viviendas sociales, responde a otra honda sensibilidad de esas 350 personas humanas: que entren en una casa debidamente amueblada y dotada con el calor espiritual que transmite una vivienda habitualmente vivida por sus propietarios, y no en una fría estancia recién construida y con olor a pintura y yeso.

Además, que la brillante ley que permite estas cosas considere delincuente al propietario del inmueble si intenta desalojarlo, es otra manifestación de solidaria y cariñosa actitud hacia los “okupas”, cuya seguridad debe ser preservada, como la de cualquier hijo de vecino, aunque a éste le amenacen si pretende recuperar su propiedad.

Por último, que los “okupas” vendan o destrocen el mobiliario, pertenenecias y las instalaciones de la casa, no es más que una manifestación, a entedimiento de las 350 inteligencias que se sientan en el Congreso de los Diputados, del distanciamiento social existente entre unas clases sociales y otras. O sea, las pudientes y los necesitados. Que los diputados no inviten a sus domiclios a los okupas, sólo responde a que los representantes públicos españoles, como se sabe, viven modesta y estrechamente, por lo que no tienen sitio para albergar a dos senegaleses, por poner un ejemplo.