Cada día que amanace el número de demócratas puristas crece

Cada día que amanace el número de demócratas puristas crece

La mascarilla es versatil aunque algunos se ofendan. (pxfuel)

Leído en la Cope

Todo ocurrió en una calle de Gijón, cuando un cliente entró en un bar de la capital asturiana y vio a todos los trabajadores del local con las mascarillas con la bandera de España. Cuando entró, acompañado con unos amigos, y vio la insignia nacional en las protecciones de los camareros decidieron darse media vuelta y marcharse a otro bar, sin dar la oportunidad de conocer el local y el servicio que allí daban. Esta decisión, como hemos dicho antes, la compartió en redes sociales: «Pues íbamos tres a desayunar a un bar de la Avd. De Galicia en Oviedo y zass: todos los camareros con la mascarilla verde y la banderita. Media vuelta, «perdón que nos hemos equivocado de sitio», dos bares más adelante camareros con mascarilla normal. 36,50 € +1,50 € de propina».