La fiscalía anticorrupción bajo sospecha: ¿quién vigila al vigilante?

>> ¿Ponen en anticorrupción a tipos sospechosos como se nombra a furtivos guardas de caza?

La fiscalía anticorrupción bajo sospecha: ¿quién vigila al vigilante?

Para encontrar tema no tenían que ir muy lejos. (wikipedia)

Un miembro de la fiscalía anticorrupción que tiene apellido similar al soporte de la imagen de la Virgen de los Remedios: estampa, está bajo sospecha por el asuntillo de Pablo Iglesias y su exasistente. Ha sido muy celebrado que la citada fiscalía no se oponga a las pretensiones del juez de instrucción de investigar la cosa, como si anticorrupción estuviese exenta de la ley y permitiese, por graciosa decisión, que se le aplique.

¿Quién vigila al vigilante? Sería gracioso que existiese corrupción en la propia fiscalía encargada de perseguirla. Pero tampoco extrañará mucho en un momento de la gloriosa historia de España en la que el ministro del Interior justifica agresiones y por extensión las anima, o se miente a diario en las ruedas de prensa que se dan conque para informar de la situación sanitaria. ¿Que cómo está la cosa higienico-sanitaria? Pues mal, porque el encargado general en vez de neuronas en la almendra parece tener un sopicaldo putrefacto y, por ello, nada exigente con el rigor y la decencia.

Bien es verdad que en algunos oficios se suele poner al frente a los delincuentes: de guardas de reservas de caza a los furtivos, de bomberos a los pirómanos y de concejales de cultura a los que, en su juventud, quemaban cubos de basura y rompían cabinas de teléfono. Sin embargo, por mucho que se considere normal, parece extraño que en la fiscalía anticorrupción pongan a tipos que violan la deontología profesional con la misma facilidad con la que Pedro Sánchez suelta una trola. Y que sabiéndolo desde hace tiempo, el vigilante no se haya dado por enterado. Al tal Stampa le llamaban “Ironman”, y no sería por tuviese un traje para volar.