España se confabula para dar un golpe de Estado con la intención de fastidiar a Pablo Iglesias

España se confabula para dar un golpe de Estado con la intención de fastidiar a Pablo Iglesias

Este señor se apellida Franco y Pardo, sólo le faltaba llamarse José Antonio para causar un colapso en sus socios comunistas.

Cualquier día de estos, un general saldrá a caballo, al estilo de Pavía, y llegarse a las Cortes con ocho parejas de la Guardia Civil y dar por concluido el régimen, según nos tiene anunciado ese líder carismático que es Pablo Iglesias, ese que cuando camina parece que se ha olvidado las cartucheras y los revólveres en casa.

Iglesias no es como Pedro Sánchez que duerme divinamente en su nuevo colchón pese a haber pactado con Iglesias, lo que, según propia declaración, le iba a provocar insomnio. Don Pablo no duerme pensando que los guardias civiles que custodian su modesto chalé de comunista un día entran y le arrestan. A veces sueña que llega Abascal por la chimenea y asusta a su lenguaraz señora y a sus hijos. O que viene Echenique con su carrito y atropella al gato.

Todos están contra Iglesias, según sospecha él mismo. Incluso algunos de sus socios en el Gobierno. Eso explicaría que el delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, no se haya cambiado aún el apellido. Trata, sin duda, de amedrentar a Iglesias y a su querido padre que militó en el grupo terrorista FRAP, para mayor dignidad y encomio de la familia. Lo de Franco manda narices, porque además de coincidir en el apellido con el Caudillo, resulta que por parte de madre, que ya es casualidad, se apellida Pardo, como el palacio que ocupó Franco. Y eso, para un tipo comunista como Pablo Iglesias, tiene un mensaje subliminal con muy mala leche.

Por otra parte, según ha comentado a EL TROLEDIARIO el psicólogo señor Martínez, “esto de ver golpes de estado por todas partes está provocado por la debilidad de carácter y formación, y es que Iglesias no tiene media leche ni física ni intelectual.