El presidente ha estado humilde, no se ha apuntado el salvamento de 46 millones de españoles

>> Con la modestia que le caracteriza tan sólo se adjudica el de 450.000 ciudadanos.

El presidente ha estado humilde, no se ha apuntado el salvamento de 46 millones de españoles

Pedro Sánchez echando redaños en un brindis riesgoso. (flickr)

A Pedro Trolas se le adivina la modestia aparte cuando camina con esos andares de rey de la discoteca, por eso ha estado humilde cuando se ha adjudicado solamente el salvamento de 450.000 personas de los 46 millones de españoles que igual le deben la vida por su brillante, rigurosa, transparente, ágil y rápida intervención en el asunto.

A don Pedro se le ha visto visitar hospitales, residencias de ancianos, morgues, hoteles medicalizados y todo lugar donde corría riesgo su humilde persona para consolar, animar y ayudar en lo que podía. Aunque por su condición de ateo no puede ser santo, algunos de sus inteligentes y capacitadísimos colaboradores han comentado por las esquinas su firme creencia en que posee el poder de bilocación, lo que explicaría que le diese tiempo para atender la ciudadano personalmente y acudir sin retraso a pronunciar la homilía laica que despacha sábados o domingos a través de la televisión, y que ya sólo reproducen TVE y demás canales en nómina: La Secta o La Directa, o sea, La Cuarta.

Nos hubiese sorprendio saber que Nelson, después de perder el brazo en la frustrada toma de Canarias, hubiese dicho que ha logrado salvar una extremidad superior; o a Napoleón que logró preservar la vida de los soldados que no murieron en el frío invierno ruso. Sin embargo, la España creyente que el cocinero Tezanos refleja en sus acreditadas encuestas, está que no cabe en sí proclamando por tabernas, barberías y reboticas las excelencias de un estadista como el señor Trolas, que dentro de poco se anotará el tanto de que no todos los españoles estén sin empleo.

Además ha dado un ejemplo de cómo se cuenta correctamente en un momento en que había ciertas dudas por la contabilidad de fallecidos que a diario no da el portatrolas de epidemias, señor Simón. En esta ocasión al presidente le ha salido la cuenta exacta, diez veces superior a los muertos reales y casi veinte a los irreales.

Tendremos que votar a don Pedro en los próximos comicios. ¿Quién como él nos va a describir un mundo tan feliz?