Tenía razón Jardiel al vaticinar que los males sociales se resolvían construyendo pesebres

>> España es rica, pero el Gobierno lo gasta en militantes, correligionarios y amiguetes

Tenía razón Jardiel al vaticinar que los males sociales se resolvían construyendo pesebres

El pesebre ha cambiado mucho en los últimos años. (wikipedia)

Fue Enrique Jardiel Poncela el que dijo que en España, la mayoría de los problemas sociales se resolvían construyendo pesebres. España posee más de 18.000 organismos o entes públicos de los que la mayoría no se sabe muy bien para qué sirven pero que emplean a muchas personas que, casualmente, son militantes o amiguetes de los políticos que dirigen las instituciones públicas de las que dependen dichos organismos.

Los partidos políticos ya no tienen casi militantes que paguen la cuota, así que se ven obligados a recurrir al presupuesto público para proveerse de votantes clientelares y para ellos cuentan con esos más de 18.000 órganos y entes, además de una inmensa administración pública con Gobierno central, autonomías, diputaciones y ayuntamientos, sus cargos políticos y de confuianza y un sinfín de funcionarios laborales, es decir, empleados a dedo. Si a ello sumamos la figura de la subvención se comprenderá el cariño de los sindicatos por los gobiernos que reparten con generosidad el dinero que los españoles ganan honradamente.

Efectivamente, la función pública contemporánea se basa en la proliferación de pesebres, de donde viene que algunos políticos hayan adquirido aspecto y costumbres bobinas, cuando no de cabra loca y que cuando se les requiere para que usen la cabeza, embistan.

Esto explica a su vez que el cuerpo principal de la clase política española, realizadas las salvedades que haya que hacer, esté integrada por lo peor de cada casa con las neuronas necesarias para no ser una vaca y deponer en público.