La relación de Azaña con su cuñado le sirvió a Marañón para confirmar a Euclides

>> En encontrar caminos cortos hay otras teorías como las de Carmen Calvo y un señor de Toledo

La relación de Azaña con su cuñado le sirvió a Marañón para confirmar a Euclides

La línea recta no es una simpleza. (wikipedia)

Según Euclides, la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta, como recuerda Jon Juaristi en ABC para abordar la teoría calvina -de doña Carmen Calvo, o Calva en el lenguaje inclusivo de que tanto gusta- de que Nueva York, París, Teherán y Pekín están “casi en línea recta”, lo que según la vicepresidenta es la causa de la expansión del coronavirus. O sea, que la línea recta en muy mala para los humanos y muy buena para los virus. Se pregunta Juaristi por qué no se ha expandido el virus a otros puntos del planeta que están en “línea recta” con esas capitales. En fin, una cuestión que cualquier día de estos doña Carmen nos desvelará.

La verdad es que existen diversas teorías de cómo acercarnos a otros objetivos en trayectos cortos. Marañón, por ejemplo, apoyó la teoría euclidiana cuando Pérez de Ayala que contó la relación que mantenía Azaña con su cuñado: “eso demuestra -dijo- que en esta vida el camino más corto para conseguir algo es el recto”.

Aunque en la parte de inventiva o imaginaria en línea con Carmen Calvo, encontramos el ejemplo de un natural de la localidad toledana de Los Navalucillos, de cuyos habitantes se dice que el más tonto es capaz de construir un reloj de madera. El sujeto en cuestión, que le tenía afecto sincero al morapio, fue encontrado un día por otros parroquianos, que habían frecuentado los mismos locales del entorno de la plaza principal, apoyado en una pared.

-¿Qué te pasa fulano? ¿Qué haces ahí con el frío que hace?

-Nada, que he bebido un poco más de la cuenta y como me da vueltas todo el pueblo estoy esperando que pase mi casa para meterme dentro.

Es decir, que cada cual busca su salida más corta. Ya lo ha dicho el señor Simancas con todo su reluciente talento: la culpa de los muertos del coronavirus la tiene el PP. Recorrer semejante espacio en menos zancadas, sobre todo viniendo de un señor bajito como Simancas, es mejorar a Euclides, Calvo y el de Los Navalucillos al mismo tiempo.