El FRAP fue una organización benéfica a la que perteneció el papá de Pablo Iglesias -el de la coleta, no el tipógrafo-.

>> Pepe Bono y su moderno flequillo han explicado la cosa: “ej que no lo entendéis”, ha dicho.

El FRAP fue una organización benéfica a la que perteneció el papá de Pablo Iglesias -el de la coleta, no el tipógrafo-.

El terrorismo suele beneficiar a la izquierda. A este le dio la presidencia del Gobierno. (flickr)

El FRAP no fue una organización terrorista, como malintencionadamente ha dicho Cayetana Álvarez de Toledo, sino una organización comunista de carácter altruista que se dedicaba a hacer el bien por la gente, como matar policías y guardias civiles al descuido, y es por ello que el padre de Pablo Iglesias -el de la coleta, no el tipógrafo- perteneció a tan benemérita institución que no hizo más que el bien y mirar por los ciudadanos, como sabemos que suele hacer el comunismo en España y en el mundo.

José Bono, artísticamente conocido como Pepe Bono y su moderno flequillo han salido a la palestra para explicar que los malos eran los policías y guardias civiles, así como los jueces que una vez sentenciaron al padre de Iglesias, mientras que el progenitor del brillante vicepresidente del Gobierno se dedicaba a hacer el bien gracias al FRAP, que venían a ser entre el comunismo como Cáritas Interparroquial entre los cristianos.

Cualquier persona que presta un servicio voluntario en favor de sus conciudadanos, como hizo don Pablo Iglesias padre se merece la admiración y el reconocimiento general. Cualquier persona de buena crianza se mostraría orgullosa de que su papá perteneciese a una organización como el FRAP, que si mató a agentes del orden público es porque no tuvo más remedio. El señor Bono y su moderno flequillo, sin embargo, sienten profunda admiración y cierta envidia por el vicepresidente al poder fardar de semejante padre, mientras que Bono se avergüenza de que el suyo fue falangista, aunque al parecer se desdijo, como hizo Ridruejo tan honorablemente, al final de su vida, cuando su hijo ya era presidente regional y había comenzado a amasar la fortuna con la que se marchó de Castilla-La Mancha sin que nadie se preguntase cómo ejerciendo la función pública se puede hacer tanto dinero al mismo tiempo.

La derechona dice que el FRAP era una organización terrorista, pero en realidad, mientras existió, se dedicó a hacer el bien, como sabemos que suelen hacer los comunistas que en el mundo han sido o son. Así que el padre de Pablo Iglesias se merece el reconocimiento público y que pongan su nombre a una calle y otra al FRAP para mayor gloria y dignidad de los españoles.