El coronavirus delata la gran capacidad de los dirigentes del mundo y alguno local

>> Son como generales, que cuanto más muertos procuran más grandes son.

El coronavirus delata la gran capacidad de los dirigentes del mundo y alguno local

Nacen, crecen y fastian al vecindario. (flickr)

La epidemia de coronavirus ha despejado toda duda, si es que quedaba alguna, sobre la gran capacidad gestora de los políticos que gobiernan el mundo e incluso el pueblo de uno. Cada día que pasa crece su prestigio. Son como generales de un ejército que cuanto más muertos generan con sus decisiones más grandes son, aunque en este caso los fallecidos sean de las propias huestes.

Naciones como Estados Unidos, Brasil, Venezuela o España han tenido la suerte de que se produzca un acontecimiento planetario que ha hecho coincidir a mandatarios como Trump, Bolsonaro, Maduro o Sánchez en la gestión de una pandemia de dimensiones mundiales. Igual, si hubiesen gobernado otros más previsores e inteligentes el número de muertos no serían tan importante, aunque, claro, la grandeza de dichos hipotéticos dirigentes tampoco sería la que adorna a los mencionados.

Si vemos el caso del británico Johnson como ejemplo extensible a los demás, observamos que cada una de sus predicciones sobre la pandemia ha sido contestada por el coronavirus como un mayor número de afectados. La relación causa efecto es tan notoría que diríase que el virus tiene voluntad propia y una notable mala intención. Aunque también se podría considerar un maestro intentando dar ejemplo a sus alumnos y a cada necedad manifestada por el pupilo mostrarle sus demoledores efectos.

Total, que cuando los libros de historia aborden objetivamente el paso de la presente epidemia viral, sus consecuencias inmediatas y las posteriores, establecerán que el perfil del político que mundialmente abordó la situación, en su mayoría estuvo definido por individuos que en su casa debían ser los más listos y que alguien, con mucho ojo clínico, pensó que semejante inteligencia doméstica muy bien se podía poner al servicio de la sociedad toda. Gracias a ello, la presente generación ha tenido la suerte de contar con talentos como Trump, Bolsonaro, Johson, Maduro y Sánchez.

Con semejante suerte, ahora comprenderás por qué nunca te toca la lotería.