Distanciamiento social es lo de Pablo Iglesias y la clase media, lo otro es separación física

>> El lenguaje patán se impone entre políticos, periodistas y demás gente de mal vivir

Distanciamiento social es lo de Pablo Iglesias y la clase media, lo otro es separación física

Este es muy amigo de PSOE y Podemos, o sea, miembro del Frente Popular. También saluda con el amenazante puño cerrado (wikipedia)

Al lenguaje patán que impone la negligente clase política se ha incorporado el “distanciamiento social” para referirse a lo que no es sino separación física. ¿Qué se persigue con esta tergiversación de la lengua? Desde luego es posible que alguno de los proponentes de palabros alcance un puesto en la Real Academia, aunque es posible que se busquen otros fines.

Distanciamiento social es lo que separa, por ejemplo, a Pablo Iglesias y su señora, doña Irene, de la clase media. Sus dos sueldos ministeriales, con dos coches oficiales con conductor, un número ideterminado de asesores pagados por el presupuesto y protección de la Guardia Civil dista mucho de la “no casta”, que no gana esos sueldos, matiene un coche -a veces otro de segunda mano- utilitario generalmente anticuado y la presencia policial la notan cuando estacionan mál.

Otro ejemplo de distanciamiento social es el que Pedro Trolas mantiene con la verdad, o con los partidos democráticos, mientras que practica una proximidad física con etarras y las organizaciones que pretenden romper España o acabar con la Constitución para establecer una de corte de república democrática popular.

Distanciamiento social es vivir cada día en la abundancia hablando de las penurias que pasan los demás y proponiendo decisiones políticas para que lo pasen peor. Y es que en la nueva forma de hacer política se ha introducido una reforma esencial y es que cuando el político se equivoca pide perdón y en paz, en vez de dimitir que es lo que se solía hacer antes por vergüenza torera. Pero estos, como son antitaurinos, han renunciado al aseo del aserto por lo de “torera” y de paso a la primera parte, la “vergüenza”.

Así que entre palabros y frases como “distanciamiento social”, “desescalada”, “violencia de género” y otros hallazgos propio de personal que pace cerca de un pesebre, vamos desmontando el idioma, la cultura y la inteligencia colectiva. Ya se sabe que la primera condición para el establecimiento del régimen social-comunista es deteriorar el ambiente de la democracia liberal.