Como les ha ocurrido a otros santos, Pedro Trolas sufre la incompresión de su siglo

>> El hombre ha sido leal a sus principios básicos: la mentira

Como les ha ocurrido a otros santos, Pedro Trolas sufre la incompresión de su siglo

Pedro Trolas es lo que tiene, que es muy cariñoso. (wikipedia)

Pedro Trolas no es creyente, pero acaba de tener un gesto beatífico que no ha sido comprendido por el general de las personas de su siglo, como les ha solido ocurrir a los santos religiosos, dicho sea con perdón. El presidente del Gobierno ha mostrado un amor por la humanidad de naturaleza laica, naturalmente, que desde el humanismo iguala la recomendación jesuítica de no odiar la enemigo.

Trolas les ha dicho a los amigos de ETA, que ahora se llaman Bildu, que, efectivamente, mataron con bombas y tiros en la nuca a grandes dirigentes y miembros más humildes del PSOE, pero que como eso es pasado y no van a resucitar, porque Trolas no cree en la resurrección, es mejor hacer borrón y cuenta nueva y que “lo importante ahora es que vosotros los de Bildu estéis bien”. Estableciendo así uno nuevo pacto respecto al empleo que lo que generará será más paro, pobreza y recesión económica, que es al fín y al cabo, lo que busca el Frente Popular para gobernar la miseria, que es lo suyo como nos muestra la historia.

Es cierto que don Pedro había jurado por Snoopy ante toda España y el extranjero que nunca pactaría con los de ETA, pero su rectificación no sólo no es criticable sino plausible ya que hace honor a su trayectoría demostrando una lealtad suprema a la mentira, aunque también puede ser considerado un efecto derivado de un periodo de reflexión mística laica y del progresismo propio de las izquierdas.

No pasará Pedro Trolas a la relación de santos religiosos, pero sí formará parte del cuadro de grandes hombres generosos en sus actos especialmente con el dinero ajeno. Porque algún óbolo habrá pactado con Bildu para que suelten el voto favorable a esta reforma laboral y, en el pasado reciente, a la propia investidura presidencial de Trolas.

Gran momento histórico. Todos seremos más pobres en esta España en la que han reaparecido las colas de hambrientos que se vieron la última vez en la postguerra, pero seremos más felicices por comprobar hasta dónde puede llegar el hombre en su amor por sí mismo.