“No nos merecemos un Gobierno que nos mienta”… una vez, porque si son varias la cosa cambia

>> Qué oportunidad si hubiese estado Rajoy en el Gobierno para la cacerolada nocturna

“No nos merecemos un Gobierno que nos mienta”… una vez, porque si son varias la cosa cambia

Hay quien no se quiere acordar, pero las caceroladas se estrenaron contra Salvador Allende. (flickr)

Ahora se explica la famosa frase de Alfredo Pérez Rubalcaba: “nos nos merecemos un Gobierno que nos mienta”. Se refería a que nos mintiese una vez porque si son varias y repetidas la cosa cambia de la noche a la mañana. Los españoles ya no se impresionan por las trolas del presidente del Gobierno, Pedro Mentiras, sino que el día en que no coloquen desde La Moncloa o alguno de los 22 ministerios una trola, la gente la va a echar de menos con la emoción que exigen los actuales momentos.

Los coros y danzas de Pedro Tenorio se esfuerzan en sus medios de comunicación, tertulias y redes sociales en convencernos de que no es momento para protestas, sino para empujar todos juntos. De momento, los que empujan son los españoles que se han encerrado en casa sin saber si el mes que viene podrán comer al contado. No se sabe que ningún ministro ni cargo político español haya anunciado, dada la escasa actividad reducida a contar mentiras, vayan a renunciar a una pequeña parte de su sueldo en favor de los damnificados por el coronavirus.

Por lo visto, para los líderes de opinión de la izquierda que salen en Cuatro, la Secta, la televisión antimonárquica Tele5 o El País, saber la verdad ya no nos hace libres, sino que molesta al recogimiento de los españoles en sus respectivos domicilios, que igual se desconcentran por conocer que se les ha mentido desde el minuto uno de esta crisis sanitaria y se les continúa colocando cuentecillos, como si fuesen niños.

Quien más echa de menos que la situación fuese otra es Pablo Echenique. Si en vez de Sánchez, en La Moncloa estuviese Rajoy con su viejo colchón, las caceroladas tendrían hora exacta, justamente una después del aplauso a los sanitarios y quienes prestan servicios públicos. El otro día enseñaron la patita con la cacerolada convocada contra el Rey. En esa jornada no molestaban, por lo visto, los objetivos comunes de la nación a los que nos convoca Pedro Mentiras en cada “emilia” televisiva.