La paradoja española: nos entran ganas de hacer cosas cuando las prohíben

>> Salvo estudiar matemáticas, física o química voluntariamente.

La paradoja española: nos entran ganas de hacer cosas cuando las prohíben

Los españoles acogen a cara de perro las prohibiciones. (pxfuel)

El coronavirus, aparte de tos, fiebre y malestar, también produce “paradoja” española al suscitar en la población en general, padezca o no la enfermedad, la necesidad de hacer cosas que no había hecho antes nunca, excepción hecha de estudiar voluntariamente matemáticas.

Una ola de fuertes deseos se ha apoderado de los españoles que ahora, encerrados en sus respectivos domicilios, sienten unas ganas furibundas de practicar deporte, cuando antes se mofaban de quienes lo hacían; también tienen intensos deseos de acudir al campo, que hasta hace poco les deprimía; incluso hay quienes echan de menos las fiestas o reuniones sociales cuando antes no acudían a ninguna porque les aburrían.

El catedrático antropólogo señor Martínez dijo a este diario que estos comportamientos forman parte de la idiosincrasia española, muy dada a llevar la contraria y enfadarse si se le impide realizar algo que antes se podía hacer, aunque la prohibición sea temporal y terapéutica, como es el caso, y al afectado, el asunto que ahora se impide realizar, antes le trajese al pairo.

Nos solemos amparar -añadió Martínez- en la libertad, es decir, en el libre albedrío de hacer o no una cosa, pero lo que no aguantamos es que la impidan realizar porque consideramos mermado el abanico de nuestras libertades. Hace poco nos prohibieron fumar en lugares públicos, ahora persiguen estornudar, no sé qué será lo próximo».