“Cambio climático”, ese gran concepto que se ha venido a vivir a casa

>> Quien no lo utiliza es un negacionista, que es como llaman ahora, con fascista, a los que llevan la contraria

“Cambio climático”, ese gran concepto que se ha venido a vivir a casa

En la actualidad nadie quiere besar a la rana, no sea que con el cambio climático en vez de don Felipe te salga Quim Torra. (pxhere)

Cambio climático” ha ingresado con todo derecho como expresión distintiva y característica de las primeras generaciones del siglo XXI. Se desarrolla y reproduce más que el número de monologuistas, se dice más veces que un tertuliano “dicho lo cual” y es un concepto de más utilidades que una navaja suiza.

Su grandeza se revela en que quién la expresa adquiere inmeditamente la categoría de autoridad. Si un informativo de televisión pregunta por la calle a los viandantes a qué achacan ellos cualquier circunstancia, siempre acaban apareciendo estas palabras claves para la comprensión del mundo actual. “Caballero, ¿a qué cree usted que se debe que no funcionen los semáforos del barrio?”, y el otro contestará inmediatamente: “es el cambio climático”. Si alguien no acude un par de veces a esta frase en el transcurso de una conversación será tachado de negacionista, que con fascista es como llaman ahora a los que llevan la contraria a las masas.

Incluso en cuestiones científicas prevalece.

-Doctor, me duele la rodilla.

-Eso es el cambio climático. Tómese un paracetamol y no coja frío.

Socialmente tiene una importancia superior a cualquier otro ámbito.

-“¡Hola Mariano. Parece que se te está cayendo el pelo!”.

-“Es el cambio climático y que ya tengo cierta edad, como tú, querido amigo de la infancia”.

O en esas otras situaciones familiares que crean dudas.

-María, tú eres blanca, yo soy blanco y este niño que acabas de tener es café con leche.

-Cosas del cambio climático. Si leyeses más periódicos te enterarías.

Incluso en los tribunales se argumenta con su decisivo apoyo.

-¿Por qué mató usted al señor Pérez agrediéndole con un atizador de chimenea?

-Se me fue la cabeza, señor juez. Ya se sabe, cosas del cambio…

-Bueno, pues yo le voy a mandar a prisión 21 años.

-¿Tantos? El señor Pérez no era tan importante, ni siquiera fue nunca concejal.

-Ya, pero es que estoy sufriendo un proceso de calentamiento global, además de caerme gordos los asesinos.