Si Pedro Sánchez fuese un perrito mearía en el árbol al que le llevase de la correa Junqueras

>> La dignidad es un viejo concepto considerado ahora “carca”

Si Pedro Sánchez fuese un perrito mearía en el árbol al que le llevase de la correa Junqueras

Sánchez se ha convertido en el botones de Junqueras.

La debilidad política y la personal inducen a la servidumbre, la del siervo no la de quienes se dedican a prestar servicios a los demás -que somos todos-. A Pedro Sánchez “el desenterrador” sólo le queda de libertad personal y dignidad del cargo sus andares, que son el “tumbao” que canta Rubén Blades en “Pedro Navaja”.

Si Sánchez fuese un perrito haría pis en los árboles a los que le llevase de la correa Oriol Junqueras, y no como un libre perro callejero, que mea donde le da la gana. Claro, que el perro callejero no vive en un palacio, no duerme en un bonito casi nuevo colchón y no tiene los gastos pagados. El precio de alquiler de La Moncloa para Sánchez y su señora, doña Begoña, es tener de amo a Junqueras y ellos actuar de serviciales mayordomos.

El camarada Pedro, que siempre ha sido obrero de vocación aunque nunca ha ejercido, tiene el título oficial de presidente del Gobierno, pero quien lo es en realidad es un presidiario golpista y ladrón, lo que dice mucho de la clase política española, formada en gran medida por individuos e individuas que muchachos y muchachas bien educados, de conocerlos personalmente, nunca presentarían a sus padres.

Total, que al final el que vive en La Moncloa es el muchacho de los “recaos” y en la cárcel de Lledrones reside de mantenido el presidente ejecutivo que demuestra que lo es porque ha concedido más entrevistas a medios de comunicación en prisión que Sánchez en libertad.

Esto es España, amigos.