Los sindicalistas Sordo y Álvarez están cabreados porque los agricultores se han manifestado sin su autorización

>> Se sospecha que la extraña pareja ignora que la leche no se fabrica, sino que la produce la vaca.

Los sindicalistas Sordo y Álvarez están cabreados porque los agricultores se han manifestado sin su autorización

No te asustes, ese es el gesto del ministro de Agricultura, no es que se haya comido a otro hace un rato. (flickr)

Unai Sordo y Pepe Álvarez son una reconocida pareja de sindicalistas que dirigen los muy subvencionados Comisiones Obreras y UGT, respectivamente, y esta semana han perdido la oportunidad de callarse, pero se han esforzado en demostrar que del campo saben que está fuera de la ciudad.

Para ellos, los agricultores que se manifestaron el otro día en Don Benito y en Zaragoza son terratenientes pertenecientes a la “derechona carca”, aunque nadie vio al Duque de Alba por los alrededores ni a los descendientes del Conde de Romanones. Más bien parecía gente de los que se suben todos los días al tractor y cuando se bajan cogen un ordenador para rellenar todos los datos que les reclama la burocracia, esa misma que tramita, sin más exigencias, las ayudas que reciben CC.OO. y UGT nadie sabe por qué servicios para que Sordo y Álvarez vivan pensando que la leche se produce en fábricas y no una vaca a la que hay que atender como primor y cuidados.

A estos les ha pasado lo que no esperaban, que la gente se manifieste sin que ellos convoquen la cosa y la autoricen. Y es que estamos en un periodo en el que UGT y CC.OO. no van a entrar en lucha “obrera” mientras la otra extraña pareja, Sánchez-Iglesias, ocupen La Moncloa, el segundo en horas de trabajo solamente porque ya dispone de un bonito y recatado chalé en Galapagar.

Si los agricultores se hubiesen manifestado en época de Rajoy, este Sordo y este Álvarez habrían dicho que el campo progresista exigía sus derechos ante la intolerante “derechona carca”. Y mientras tanto el ministro con esa jeta en plan Buster Keaton pero sin gracia. Estos sí que viven como terratenientes, pero con una diferencia respecto al labrador, que ellos no dan ni golpe.