(VII) El amor es así o algo parecido

(VII) El amor es así o algo parecido

Ramón Gómez de la Serna, inventor de la Greguería. (flickr)

Solamente las madres y los perros quieren con amor sincero, sin condiciones, por eso hay tantas madres que tienen perro.

En el amor también hay días de huelga, son en esos en que los enamorados discuten y ellas lloran y llaman a su madre o amiga íntima para contar el disgusto. Ellos se van al bar a hablar mal de la mujeres en general.

En el amor entre los padres e hijos es donde más se aprecia esa relación amor-odio que se atribuye a otras formas de sentido cariño. Unos días los matarías y otros se comen a besos. El caso es que ambos, padres e hijos, piensan lo mismo y al mismo tiempo cuando se merecen odio y cuándo afecto.

La amistad es un sentimiento que se resume en una mano: la que se da con franqueza en demostración de entrega por coincidencia de pareceres e intereses; la que cuenta el número de verdaderos amigos; y la que se agita lánguidamente en la despedida disolvente de esa hermandad.

Los amantes suelen manifestar sus querencias por diversas partes del organismo del otro, ya sean los ojos, la boca de fresa poblada de dientes que son perlas, la suave piel, el terciopelo de tu pelo… Aunque, realmente, lo que más quieren y admiran los amantes y toda persona en general es su propio ombligo.

Del mandamiento que ordena “amar al prójimo como a uno mismo”, Manuel Azaña anotó la segunda parte, es decir, quererse mucho a sí mismo. Para la otra, o sea, la dedicada al prójimo, escribió sus diarios personales.

El amor ha perdido la elegancia que conocemos por los Amantes de Teruel, historia hábilmente plagiada por Shakespeare. Los enamorados morían por el afecto que se tenían, o en todo caso el caballero ponía fin a sus días atormentado por la falta de atención de la persona amada. Incluso se separaban respetuosamente con un rictus de amargura al mismo tiempo que volvían a respirar sin taquicardias. Ahora los que dicen amar, cuando no son correspondidos, mantan al otro o a alguien que pasaba por allí.