¿Quién ha dicho que hay aburrimiento de elecciones? Jubilados, funcionarios y beneficiarios del PER están encantados

>> Pedro Sinsustancia ha venido con el saco de los milllones y hay jovial alboroto.

¿Quién ha dicho que hay aburrimiento de elecciones? Jubilados, funcionarios y beneficiarios del PER están encantados

¿Tanto esfuerzo para “dignificar” las pensiones con cuatro cuartos? (anticapitalistes)

Dicen las encuestas que los españoles estamos cansados de elecciones, pero se trata de una noticia falsa, según demuestran los hechos. Los jubilados, funcionarios y beneficiarios del Plan de Empleo Rural están encantados porque en cada convocatoria, Pedro Sánchez les promete subidas de las pensiones, salariales y reducción de condiciones para el chollo clientelar llamado Plan de Empleo Rural (PER), gracias al cual el PSOE tiene tanto éxito en Andalucía y Extremadura.

Dicen los periódicos que la subida media de las prestaciones por jubilación estarán en torno a los ocho euros, un dineral con el que al menos tienes para ocho chatos de vino de regular calidad en el bar del barrio. Un logro social, sobre todo para el del bar, que cada día se siente más sólo en las largas tardes y noches otoñales por falta de parroquianos. Hay quien achaca a los curas la reducción de feligreses en las iglesias, pues que les pregunten a los tabarneros, y eso no será por merma de la fe.

Los funcionarios ya han salido solicitando que constitucionalmente se asegure su subida anual de salarios. Lo que no dicen es quién creen ellos que debe pagar eso, porque no se aprecia que se ofrezcan voluntariamente. La verdad es que con menos de la mitad de empleados públicos que hay en España, en una casa bien organizada, nos apañábamos.

Pero es lo que tiene el presupuesto, más pretendientes que Ava Gadner en sus buenos tiempos. Todo el mundo quiere trincar pero nadie piensa en quienes lo nutren incialmente, una panda de trabajadores del sector privado por cuenta ajena o propia que cada día ve menos dinero en su bolsillo mientras observan como algunos cada vez tiene más privilegios: trabajo y salario asegurado de por vida, jornadas laborales de 35 horas mientra sun camarero hace 50 por 1.200 euros, y una serie de protecciones que le aseguran el empleo aunque metan la pata hasta la ingle o no trabajen con el entusiasmo que se les suponía. ¡Haber hecho una oposición! Si la hubiese hecho todo el mundo, algunos de los actuales beneficiarios igual estaban cardando pepinos.

Pedro Sánchez, que está en funciones y posee una representación precaria, anuncia un gasto mayúsculo antes de las elecciones, y media España se alborota de júbilo. ¡Ocho eurazos!, menos da una piedra pómez. Por menos han matado a alguna anciana.