Pedro Sánchez pide la limosna del voto por “generosidad” en vez de por caridad o el amor de Dios

>> El concepto de cariño en un socialista que saluda con el puño cerrado es confuso.

Pedro Sánchez pide la limosna del voto por “generosidad” en vez de por caridad o el amor de Dios

El compañero Pedro anda pidiendo votos por el amor al Falcon y su nuevo colchón en La Moncloa (pixabay)

El presidente en funciones que anda ganduleando varios meses, Pedro Sinsustancia, ha reclamado a los demás partidos que tengan “generosidad, responsabilidad y altura de miras” para elegirle a él en el cargo que ya viene disfrutando con estimable vagueo. O sea, ha pedido el voto para su humilde persona pecadora -laica, naturalmente-, en plan socialista, por generosidad y no por caridad o el amor de Dios.

La caridad, que viene de cariño, para uno de un partido que tiene como saludo militar un amenazante puño cerrado, el amor a la humanidad es un concepto confuso, tanto que si se analiza bien la cosa y se solicita responsabilidad, generosidad y altura de miras, la lógica, el sentido común y la valoración de la realidad lo que aconsejan es no votar a Pedro Sinsustancia, conocidas sus virtudes: no investigó su tesis doctoral, no escribió sus memorias, no sabe geografía hispánica, pacta con los terroristas y los que quieren deshacer España y promueve leyes contra gran parte de los españoles, por ejemplo la de Memoria Histórica, además de estar deseando subir los impuestos que pagamos todos, no sólo los ricos.

En su petición de limosna generosa el presidente vagueante se ha reunido con distintas asociaciones afines, es decir, las que reciben subvenciones gubernamentales, los amiguetes, vamos, donde ha tenido un chorro de adhesiones, calibrables en función de la cantidad percibida en dinero público por cada una de esas entidades. Eso le ha hecho meditar a don Pedro y ha llegado a la conclusión de que el dinero sí da la felicidad. Cosa que podrá comprobar cuando pacte con el PNV, ERC y los de ETA con nombre de camuflage. Mientras que con Podemos no da su brazo a torcer porque lo que quieren los de Pablo Iglesias es poder y dinero para gastar, y en eso el macho alfa es él mismo.

Cualquier día de estos sonará el teléfono de tu casa y un enviado del señor Tezanos te preguntará si consideras que no debería haber nuevas elecciones. Respondas lo que respondas saldrá que no, así que no te empaches y contesta lo que va a salir de la cocina. Lo que trata el PSOE es presentar la cosa como un mal gesto de la oposición contra el coincidente criterio del estadista y de los españoles, y es que cuentan con una encuesta que dice que pueden sacar 25 o 26 diputados más de los que tienen ahora.

También es posible que pida el voto por “generosidad” de seguir viviendo en La Moncloa y con el Falcon aparcado a la puerta. ¡Más madera!