El paro ha subido mucho en agosto, pero entre ellos, aún estándolo, no figuran los políticos

>> La función pública es el único sitio donde se cobra sin hacer nada útil, incluso haciendo lo inútil.

El paro ha subido mucho en agosto, pero entre ellos, aún estándolo, no figuran los políticos

Político español pensando después de unas intensas vacaciones muy trabajadas. (flickr)

El desempleo en España ha subido una barbaridad en el pasado mes de agosto, como cuando gobernaba el intitulado artísticamente como ZP, pero hay que aclarar que los políticos nacionales no figuran en esa lista, aunque también lleven en paro desde abril pasado. La función pública es el único sitio donde se cobra aunque no se haga nada útil, incluso les pagan si hacen cosas inútiles.

La clase política nacional, es decir, Gobierno y parlamentarios de las Cortes -los autonómicos, presidentes de Diputación y alcaldes hace mucho tiempo que no hacen nada destacable-, llevan vagueando desde el pasado mes de abril o así, pero ahora han vuelto al cuadrilátero para boxear nuestros costados con sus consignas y lugares comunes. Vienen descansados porque han podido viajar fuera de España, o sea, lejos de las cámaras de los fotógrafos que andan buscando una instantánea que les publiquen los medios amarillistas. Y es que además del sueldo, han cobrado los extras de trabajar aunque no hayan pegado palo al agua.

Ahora se han puesto a discutir si nos suben los impuestos a las decadentes clases medias, pese a que le número de ricos se ha duplicado en España en los últimos ocho años. Valorarán poner fin al motor de combustión, aunque las ventas de vehículos, que a tantas personas ocupan, hayan bajado alarmantemente. Pensarán en arreciar los impuestos a los bancos, en un momento en que la hipotecas para compras de vievienda vuleven a la situación de crisis, y así todo.

El político español, por lo general y haciendo las excepciones debidas, suele dedicar sus pensamientos al modo de crear problemas a los ciudadanos con menos recursos, para luego revertir la situación y presentarla como una graciosa solución destilada por su inteligencia. Por ejemplo, ya han pensado en crear más empleo público para compensar el que pierde la empresa privada. Unos linces en lo tocante a calcular quién pagará eso. Una pista: de su bolsillo no va a ser.