Consultorio de Lingüística de la señora Calva (VI)

Consultorio de Lingüística de la señora Calva (VI)

(wikipedia)

Señora Calva, modestia aparte, me encuentro en un dilema existencial, además del que me ocasiona llamarme Estanislao. Mi madre me enseñó que a las señoras se les trataba con más consideración que a los caballeros, sin embargo, desde que el partido de don Pablo Iglesias ha pasado a denominarse “Unidas podemos” estoy en un sinvivir; naturalmente me refiero al lenguaje. ¿Cómo diablos debo saludar a Pablo Echenique si me le encuentro en un sarao: señor o señora, compañero o compañera, tío o tía…?

Respuesta de la señora Calva: Señor Estasnilao: lo primero que debo decirle es que tiene usted un nombre muy relevante, de presidente de república. Lo segundo no acabo de comprenderlo, a no ser que usted sea un maldito fascista. A usted, ¿qué más le da poner el femenino o el masculino cuando habla? El género, cualidad de las palabras, es una vieja remisniscencia del castellano antiguo. Se imagina si alguien adelantado a su tiempo se hubiese dirigido a la reina católica con un campechano: don Isabel aquí estamos una servidora y su madre para entregar la plaza de Granado.

Dicho lo cual, le recomiendo que si coincide usted con un miembro de Podemos de sexo masculino, se refiera a él como señora, o sea, compañera, y si es una mujer, como señor o compañero. En el caso de que se moslesten concluya usted, sin tapujos, que está ante unos machistas y feminazis respectivamente. Una persona progresista, como soy yo, no puede molestarse por semejantes distingos, sobre todo cuando los lingüistas como una servidora venimos recomendando que se elimine los género masculino y femenino e impere el neutro, o sea, para el caso de señoras y señores, señoros; para el caso de compañeros y compañeras, compañeres; y para el de hombres y mujeres, homosexuales.

Suye afectísime, la señoro Calve, que no es una mahonesa.