Un socialista, cuando se pone a pensar, se le ocurre una prohibición: véase la última de la ministra de Sanidad

>> Esta señora no piensa en las listas de espera, sino en cómo fastidiar al personal.

Un socialista, cuando se pone a pensar, se le ocurre una prohibición: véase la última de la ministra de Sanidad

Ya nadie se acordaba de que había ministra de Sanidad. (flickr)

La ministra de Sanidad del Gobierno Atún -por lo de bonito-, María Luisa Carcedo, ha tenido una ocurrencia, seguramente surgida en sus inmerecidas vacaciones de verano: otra prohibición. Es natural a la condición socialista, que cuando se ponene a pensar se les ocurra limitar derechos.

Actualmente, el ministro de Sanidad es un cargo para dar trabajo al compañero que no se tiene otro sitio en qué colocar, toda vez que las competencias importantes las tienen las comunidades autónomas. Precisamente ese sitio donde existe un consejero de Sanidad que miente como un vellaco cada vez que habla de listas de espera, asuntillo en el que la señora ministra no se le ha ocurrido poner una prohibición, y si se le hubiese ocurrido no sería a los sistemas sanitarios locales, sino a los pacientes por ponerse enfermos cuando hay saturación.

Ahora la ministra, que se conoce que estaba buscando una idea tumbada al sol, se le ha ocurrido limitar el fumeteo y las bebidas alcohólicas en los exteriores de bares, o sea, en las terrazas. Seguramente habrá pensando que además de la salud de los consumidores, se fomenta el ahorro dejando de acudir a los bares, que dentro de poco en vez de vender alcohol, café y tapas de colesterol se convertirán en centros sanitarios asociados, donde podrás beber agua de distintos insabores y colorines. Aunque a esto llega tarde la ministra, ya existe en Portugal.

Es lo que tiene el socialista perfecto, que piensa que la gente debe vivir como él juzga que es debido. Un canto a la libertad que decían defender cuando murió Franco. También lo decían en 1934 y 1936, con los resultados que sabemos pero que la Memoria Histórica no recurda, o sea, que es una memoria con alzheimer desde su nacimiento.

Buscar los modos de fastidiar al ciudadano es lo último en la nueva forma de hacer política.