La ministra de Hacienda es la Mary Poppins de la política: se imagina algo que no existe y aparece al rato

>> De simpáticos duendecillos de la señora Montero ha actuado la Abogacía del Estado.

La ministra de Hacienda es la Mary Poppins de la política: se imagina algo que no existe y aparece al rato

A María Jesús Montero no le hace falta el Falcon para volar, como a otros, con su mágico paraguas va volando donde quiere. (flickr)

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que ya había mostrado maneras como consejera del ramo en Andalucía, se ha descubierto como la Mary Poppins de la política española porque nunca se sabe lo que puede sacar de su bolso. De hecho imagina una cosa, un informe un suponer, que en realidad no existe y al poco rato aparece.

La señora Montero, que andaba a ver cómo no pagaba los dineros que debe transferir a las comunidades autónomas, basaba sus argumentos en un informe técnico que nadie había visto, ni ella misma. Pero sus recursos mágicos le han hecho disfrutar de lo mismo que el zapatero del cuento, unos duendecillos que le han elaborado el documento inexistente. Esos duendecillos simpáticos y alegres pertenecen a la Abogacía del Estado.

Las malas lenguas decían que esto de no pagar a las comunidades era un subterfugio de Pedro Sinsustancia para presionar a los partidos en favor de que convalidasen su investidura presidencial, pero la realidad se ha mostrado con diáfana claridad y el informe que desaconseja ese dispendio estando el Gobierno en funciones ha aparecido espontáneamente. Un par de laboriosos duendes que casualmente eran abogados del Estado lo han confeccionado sin que nadie se lo pida.

La verdad es que esto de imaginar mundos sutiles y felices que se conviertan en realidad, debe ser una placentera manera de vivir. El próximo día en el que veámos a la señora Montero procuraremos frotar en su cartera ministerial la participación de la lotería primitiva, a ver si a nosostros también nos asisten unos duendecillos que saquen del bombo la combinación de nuestro boleto. Qué gran día podría ser, y además votaríamos siempre al PSOE.