Calvo pregunta si Juan Sebastián El Cano era judio, “por lo de la circunnavegación”

>> Un asesor le explicó que lo de circunnavegación y lo de la circuncisión son cosas distintas.

Calvo pregunta si Juan Sebastián El Cano era judio, “por lo de la circunnavegación”

Carmen Calvo pensando. (flickr)

La vicepresidenta del Gobierno en funciones de no hacer nada útil, señora Calvo, participó en la inauguración de los actos conmemorativos de la primera vuelta al mundo en honor de Juan Sebastián El Cano, del que se interesó en saber si era judio, “por lo de la circunnavegación”, haciendo un gesto de tijera valiéndose, hábilmente, de los dedos índice y medio de la mano derecha, con perdón.

Su asesor personal, el que abría la sede de Argamasilla, le explicó que circunnavegación y circuncisión son dos cosas distintas. La primera es una referencia geométrica y la segunda una costumbre judia de carácter religioso y que afecta tan sólo al miembro masculino, mientras que la circunnavegación, en este caso, se refiere al planeta entero.

La ministra, tras esta explicación, se mostró complacida: “se me quita un peso de encima, porque yo, como todo el PSOE, soy más de los palestinos”, dijo. Y para restar importancia al asunto e introducir un instante humorístico en la conversación, preguntó: “y al dar la vuelta al mundo, ¿no se marearon?”. Sólo se escuchó una leve tosecilla del almirante jefe de la Armada, que copresidía el acto.

Calvo no se volvió a Madrid con un buen talante, sobre todo por la bendición de la bandera del buque escuela “Juan Sebastián El Cano” en el transcurso de una misa. “No habíamos quedado en que ya no se celebraban actos religiosos en el seno del Ejército?”. Su asesor le explicó: “es una cuestión histórica porque en el siglo XVI eran muy partidarios de estas supercherías que los progresistas hemos superado, gracias a Dios”.

“A propósito” -preguntó por último- “¿Y sirvió para algo esa vuelta al mundo o fue otra chulería fascistoide tan española?” El asesor explicó que había servido, entre otras cosas, para comprobar las dimensiones insospechadas del Pacífico y sobre todo que la Tierra era, efectivamete, redonda. “¡Ah, erntonces es que lo es de verdad. Eso viene afirmando Pedro Duque pero yo creía que lo decía en broma”.

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