Los médicos descubren que el Rey estaba estomagado después de hablar con la actual generación de políticos españoles

>> La turba de chorbos y chorbas le intentaron dar una lección de cómo ser jefe de Estado

Los médicos descubren que el Rey estaba estomagado después de hablar con la actual generación de políticos españoles

El Rey se ve obligado, por imperativo legal, a relacionarse con gente de dudosa reputación (flickr)

El equipo médico que cuida de la Casa Real ha diagnosticado que el Rey estaba estomagado después de recibir a lo más granado de la actual generación de políticos españoles. Del suceso, que ha tenido conocimiento en exclusiva EL TROLEDIARIO, no se ha dado conocimiento público por no alarmar inncecesariamente. “Su majestad se ha recuperado inmediata y satisfactoriamente después de administrarse una dosis de aforismo de Jardiel Poncela, Mihura y Muñoz Seca al respecto”, han señalado fuentes sanitarias que por higiene no revelamos.

Don Felipe se ha visto obligado, por imperativo legal, ha recibir a una serie de distinguidos políticos electos en su terruño que le han demostrado una gran amplitud de miras, grandísima inteligencia e inmarcesible cultura, de los que ha recibido diversas lecciones de cómo actuar como Rey, conocida la experiencia que esos políticos tienen al respecto. Y todo dicho con ese lenguaje dicharachero, desenfadado y campechano al estilo del señor Revilla, el de Santader, donde están muy orgullosos de tener un presiente regional que tanto se parece al rústico humorísta que suele frecuentar la plaza del pueblo para contar chascarrillos de sus vecinos y ver si le invitan a un vino por gracioso.

Entre otros, el Rey recibió a uno que que cree, en un acto de fe, que Izquierda Unida existe, y que valoró los discursos reales en calidad de jefe del Estado. Le dijo que no tiene buena opinión, lo que don Felipe lamentó porque es una persona bien educada, aunque le importe un bledo semejante comentario, como al resto de españoles, salvo el grupito de nostálgicos comunistas que todavían votan a IU.

También recibió a una que, en plan monologuista, le fue a contar un chiste de parte de ese gran humorista que es Carlos Puigdemont. El Rey le contó a ella, para que se lo transmitiese al golpista, otro igual de divertido. Luego pensó: “Diablos, desde que fui a aquella discoteca de la calle Atocha en mi juventud pensaba que nunca más tendría que relacionarme con una chorba”. Este comentario no se lo hizo a nadie, pero el equipo de investigación de EL TROLEDIARIO ha consultado fuentes cercanas a la conciencia de su majestad.

Finalmente recibió a Pedro Sinsustancia, con el que el Rey lo pasó muy bien escuchando sus trolas, que el presidente en funciones cuenta como si fuesen verdad. Especialmente la que relata cómo cambió el colchón de la cama presidencial de La Moncloa antes que la tapa del retrete, o esa otra en la que intenta convencer al personal de que es doctor porque un tribunal de catedráticos indolentes le dieron la máxima nota, sin que se sepa que ninguno de ellos haya dimitido a fecha de hoy ante tal muestra de indigencia profesional, desconocimiento y arbitrariedad.

Vamos progresando.