Pedro Sinsustancia se cabrea con los nazionalistas después de haberles sacado el voto

>> Un apoyo obtenido gracias al tradicional sistema nada progresista conocido como trueque

Pedro Sinsustancia se cabrea con los nazionalistas después de haberles sacado el voto

ZP ha vuelto, después de hablar con Maduro, con su inigualable listeza. (Flickr)

Pedro Sinsustancia se ha enfadado con sus socios de la semana pasada, los nazionalistas y todos los que están en contra de la Constitución y la unidad nacional. Hasta la última reunión de la Comisión Permanente del Congreso de los Diputados todo eran parabienes, buenas palabras y cariñitos, pero algo ha pasado que ha enfadado al estadista después de que esas formaciones validasen sus decretos ley en un habilidoso trueque, que aunque es un sistema de intercambio muy tradicional no disgusta al progresismo.

Unas versiones afirman que el presidente en funciones ha seguido la máxima de que algo que es de tirar después de usar, como es el nazionalismo o ETA, no se debe conservar entre las amistades “no sea que nos vayan a confundir”. Otras apuntan a que Sánchez se incomodó con los dirigentes de esos partidos porque no le felicitaron por lo bien que le sientan los trajes que se hace a medida desde que es presidente.

Lo cierto es que Sánchez ha experimentado un cambio radical en los últimos días, y después de mostrar este enfado se ha sentido dispuesto, si gana las elecciones, a hablar la cosa con Ciudadanos, los comunistas de Podemos que están deseando cargarse la Constitución e incluso con el PP, al que, hasta hace poco, tanto asco tenía.

También ha mostrado un profunda sensibilidad con las personas que quieren morir a voluntad propia, lo que viene en llamarse eutanasia. Don Pedro dijo que si hay que nacer con dignidad -no sabemos si se refería a los abortos que tanto protege- igualmente hay que morir con dignidad -no sabemos si se refería a las víctimas de ETA que ha homenajeado pactando con Bildu-.

En ese momento apareció la figura virtual de Tom Cruise en “El último samurái” y dijo la frase final: “no os contaré cómo murió, os contaré como vivió”. En el caso de Pedro Sánchez, sin dejarse una mentira para el secreto de su espíritu y compartiéndolas, generosamente, con todo el mundo.