La clase política está indignada: va más gente a las procesiones que a los mítines electorales

>> Podemos va a proponer cambiar la Semana Santa por la Semana de Pasión por el Cargo

La clase política está indignada: va más gente a las procesiones que a los mítines electorales

La gente parece fiarse más si ruega a el Señor que si le pide algo a un político. (wikipedia)

Los políticos en general están indignados. ¿Cómo es posible que la gente asista más masivamente a las procesiones de Semana Santa que a los mítines electorales donde se habla de su futuro?, se preguntan. Las respuestas son variopintas y se proponen diversas soluciones urgentes, después de que Pedro Sinsustancia le preguntase, llorosamente, a su señora, doña Begoña “¿qué tiene Jesuscristo de atractivo que me falte a mí?”.

El PSOE, por ejemplo, propone que se prohiba el voto a los católicos una vez comprobado que están más a cuestiones lúdicas, que tienen que ver con el oscurantismo medieval creyente en lo sobrenatural y en actitudes de vehemente fanatismo en vez de admirar los andares de Pedro Sinsustancia y oír su palabra, que no olvida una mentira.

Los de Podemos, por su parte, están muy molestos, y piensan que en un Estado laico, como declara la Constitución, no debería permitirse las procesiones. Así van a proponer que estos días se declaren de pasión, pero de pasión por el cargo y que la gente haga obligatoriamente la visita a los monumentos, pero en vez de religiosos, que sean las sedes de los partidos progresistas y las casas en las que nacieron los grandes estadistas que pueblan actualmente la vida política española.

Mientras que el partido de Albert Rivera, Ciudadanos, no se ha manifestado del asunto a falta de que se realicen las debidas encuestas y se sepa lo que opinan la mayoría de los españoles, en cuyo caso apoyarán la opción que corresponda, objetivamente la que tenga posibilidades de gobernar.

La única que se ha tomado la Semana Santa tal cual es la ministra de Defensa, Margarita Robles, que si bien no ha consentido que se pongan las banderas a media asta en los arcuartelamientos militares en señal de respeto por la muerte de Cristo, no se ha resistido a darse una vuelta por ahí para descansar de tan difíciles decisiones.