Fumar y beber desde una posición científica

Fumar y beber desde una posición científica

(wikimedia)

-Buenos días

-Buenos días. Dígame.

-Verá doctor, para resumir, fumo, bebo y doy esplendor, no obstante me duele esta rodilla.

-¿Pero fuma usted mucho?

-Pues casi dos paquetes diarios, aunque quemo mucho… pero el dolor en la rodilla…

-Y beber, ¿cuánto ingesta usted?

-¿Con detalle o al groso modo?

-Con detalle, no olvide que yo soy médico de la seguridad social.

-Pues verá, al mediodía me bebo entre tres, cuatro o cinco cañas de cerveza. En ocasiones intercalo un vino, que también tomo comiendo. Por las tardes, después del café, un chupito de coñac o quizá dos. Y cuando salgo de trabajar pues me arrimo dos o tres cubatas, si no me duele mucho la rodilla y me tengo que ir a casa.

-Usted es un alcohólico.

-Eso mismo me dice mi señora, aunque si me lo dice usted, que tiene carrera…

-Además es usted gran fumador.

-También me lo dice mi María.

-Total, que se va a morir usted.

-No crea que intento llevarle la contraria o crear controversia, pero que me voy a morir ya lo sabía antes de venir aquí. Soy católico, y otras cosas igual no, pero que nos vamos a morir hay curas que insisten mucho en el concepto.

-Pero usted se va a morir antes, según todos los indicios, es decir, su historial de vicios.

-Ya, pero me podría usted echar un cálculo, sobre todo para tener mis cosas resueltas y no dejar a mi María y mis hijos desprotegidos.

-¿Usted se ha creído que soy Dios?

-No, señor, pero parece usted el heraldo de la muerte.

-Yo cumplo con mi obligación de advertirle a usted lo que está haciendo mal.

-Mi madre también me dijo lo mismo cuando empecé a fumar y mi María cuando me pasaba de beber algún fin de semana. Ninguna de las dos son médicos.

-Mire usted, para lo que no puede estar la sanidad pública es para atender a gente que se quiere envenenar deliberadamente.

-Eso también lo comprendo. Pero verá usted, yo he venido aquí por un dolor de rodilla, aunque como me habían advertido que me iba usted a preguntar sobre el tabaco y el alcohol le he intentado resumir la consulta admitiéndolo desde el principio. Pensaba yo que me iba a dar una solución, pero me ha dado usted consejas, al nivel de mi madre, mi señora y los amigos que ni fuman ni beben. Por mí, yo seguiría envenenándome y no molestarle a usted si me rerbajasen la cuota de la Seguridad Social, que pago sin interesarme si la vida de usted es juiciosa o tiene alguna mala costumbre, trabaja mucho o poco.

-¿Y eso qué tiene que ver con que usted sea tabaquista y alcohólico?

-Que me duele la rodilla, y en vez de aconsejarme algo para mejorar mi situación, me ha sentenciado usted a muerte prematura.

-Siga, siga usted por ese camino y ya verá. Como usted comprenderá, a mí me importa un bledo lo que usted haga, yo cumplo con mi obligación.

-Pero como no pone usted fecha a esa muerte prematura nunca vamos a saber si acierta. Igual me muero de una flebitis, que la verdad es que no sé si tiene que ver algo con el tabaco o el alcohol.

-El tabaco y el alcohol es malo para todo, ¿o se lo tengo que detallar?

-No, señor. No le quiero entretener. Así que dígame.

-Si quiere dejar de fumar, le puedo recetar algún medicamento que le ayudará siempre que usted ponga voluntad. Si no, no, porque no vamos a gastar dinero público inútilmente.

-Tiene usted razón. Pues por esa parte, nada.

-Si quiere usted abandonar su alcoholismo le puedo dar una volante para el psiquiatra.

-No, que son pastilleros y para qué vamos a sustituir una adicción por otras pagas por los dineros públicos que usted vigila.

-Pues entonces está todo dicho y decidido.

-¿Y de mi rodilla?

-¡Ah, sí! Le doy un volante para el traumatólogo.

-Pero si no me la ha visto usted. Igual es una tontería.

-¿Será mejor que lo vea un experto?

-Sin duda, pero como del tabaco y alcohol, con solo mi declaración, ya estaba usted dispuesto a extender recetas…

-¡Pero alma de cántaro! ¿No comprende usted que yo soy una autoridad en el tabaco y el alcohol? Y no teórico, sino empírico, es que bebo y fumo más que usted, aunque en mi caso desde una posición de saber científico. Así que comprenderá mis profundos conocimientos sobre el asunto.

-¡….!