Los gorditos caen mal en los aviones

Los gorditos caen mal en los aviones

Este señor tiene grandes intersticios aunque él no lo sepa (flickr)

Ahora resulta que si usted se pasa de peso empieza a ser un problema para el resto de pasajeros, que por lo visto están todos en sus medidas exactas, si se viaja en avión. Una encuesta revela que una buena parte de la satisfacción de uno que va en avión depende si su compañero de asiento tiene un kilo más del debido.

Las compañías están pensando en poner asientos especiales, más espaciosos, para los gorditos, aunque tiene el problema existencial de si deben cobrar igual o más que un asiento estandar. Lo que no dicen las encuestas es qué se considera una persona de sobrepeso, si van a poner un medidor de estatura y una báscula para determinar quién se pasa de un peso normal y aplicarle una tasa como al exceso de equipaje. Tampoco explican si ese precio especial incluirá una mejora en la cantidad de los alimentos y bebidas que se suelen repartir en los aviones salvo en las compañías de bajo precio, en los que te tienes que llevar la merendera y la nevera de campo.

La encuesta no explica si a los que miden dos metros y nos les caben las piernas en los asientos estandar también se les va a cobrar de más, o a los que tienen la nariz grande y cada vez que se vuelven despeinan el flequillo de su compañero de asiento. ¿Se cobrará a los que le huelan las axilas, o a los que se quitan los zapatos a vida o muerte?

A este paso va a ser mejor viajar como en el siglo XIX, en carro y tomándoselo con paciencia.